Me ha pasado como a Frances: a veces siento que todos a mi alrededor tienen su vida resuelta y yo sigo buscando mi lugar. Pero esta peli me recordó que no importa a qué edad consigas tus metas; lo importante es tener objetivos, trabajar en ellos y cumplirlos. No importa cuántas veces falles, al final todo son aprendizajes. Nunca es tarde para lograr lo que deseas.
Además quiero destacar la escena en la que Frances dice que, para ella, el amor es estar en una fiesta, riendo con otros, pero en un momento cruzar miradas y saberlo todo sin decir nada. Están ahí, juntos , hechos el uno para el otro. Ojalá siempre fuera así de sencillo.